Bonos en México: qué son, cómo funcionan y cómo invertir (Actualizado 2026)

Mucha gente escucha la palabra bonos y piensa que es algo complicado, reservado para bancos, inversionistas grandes o gente que entiende demasiado de finanzas. Pero en realidad, los bonos son una de las formas más simples y antiguas de invertir: básicamente le prestas dinero a un gobierno o a una empresa y, a cambio, te pagan intereses durante un tiempo. El problema no es que sean difíciles; el problema es que casi nadie explica cómo funcionan los bonos de forma clara para alguien que vive, ahorra e invierte desde México.

Cuando empiezas a investigar sobre invertir en bonos, rápidamente aparecen dudas muy normales: cuánto se gana realmente, si son más seguros que CETES, qué riesgo existe y desde cuánto dinero se puede empezar. Y ahí es donde muchos se pierden, porque el mundo de los bonos parece lleno de términos técnicos que no ayudan a tomar decisiones. La realidad es mucho más sencilla: cuando entiendes cómo funcionan los bonos en México, qué tipos existen y para qué sirve cada uno, se convierten en una herramienta muy poderosa para proteger tu dinero, generar ingresos y construir un portafolio sólido sin asumir riesgos innecesarios.

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Saúl Soto
Bonos
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Qué son los bonos (explicado sin tecnicismos)

Un bono es, en esencia, un préstamo. Pero no un préstamo que tú pides, sino uno que tú haces. Cuando compras un bono, le estás prestando dinero a un gobierno, a una empresa o a alguna institución durante un periodo determinado. A cambio, esa entidad se compromete a pagarte intereses por ese dinero y a devolverte el capital cuando se cumple el plazo acordado.

La lógica es muy parecida a cuando el banco te paga intereses por tener tu dinero en un pagaré, con una diferencia importante: en lugar de que el banco sea el intermediario, tú eres quien presta directamente. Por eso los bonos se consideran una de las formas más claras de inversión dentro de la renta fija: desde el principio sabes cuánto te van a pagar y cuándo recuperarás tu dinero.

Para entenderlo mejor, imagina algo muy sencillo.

Supongamos que compras un bono por 10,000 pesos con un plazo de 3 años y una tasa anual de 8%. En términos simples, lo que ocurre es esto:

  • Estás prestando 10,000 pesos al emisor del bono.
  • Cada cierto tiempo recibes intereses por ese dinero.
  • Al final del plazo, te devuelven tus 10,000 pesos completos.

Es decir, tu ganancia viene de los intereses que te pagan durante el tiempo que dura el préstamo.

Detrás de cualquier bono siempre existen tres elementos muy fáciles de identificar:

El monto que prestas (valor nominal)
Es la cantidad de dinero que inviertes desde el inicio.

La tasa de interés
Es el rendimiento que te pagan por prestar ese dinero.

El plazo o vencimiento
Es el tiempo que pasará antes de que te regresen el capital.

Cuando juntas estos tres elementos, el funcionamiento del bono se vuelve muy claro: prestas dinero hoy, recibes intereses durante el camino y recuperas tu inversión al final.

Una de las razones por las que muchos inversionistas empiezan con este tipo de instrumentos es porque el flujo de dinero es predecible. No dependes de que el precio suba como en las acciones. El acuerdo de intereses está definido desde el principio.

Ahora bien, aunque el concepto es simple, no todos los bonos funcionan exactamente igual. Existen distintos tipos, diferentes formas de pagar intereses y varios emisores que pueden ofrecerlos. Y entender esas diferencias es justo lo que te permite elegir qué bono realmente tiene sentido para ti.

Tipos de bonos que existen (y cuáles sí importan en México)

Cuando ya entiendes que un bono es básicamente un préstamo que haces para recibir intereses, el siguiente paso lógico es saber algo importante: no todos los bonos son iguales. Pueden cambiar muchas cosas dependiendo de quién los emite, cómo pagan intereses o qué objetivo tiene el instrumento.

Para no perderte en términos técnicos, lo más útil es entender primero las dos formas más simples de clasificarlos.

Según quién emite el bono

La primera diferencia importante es quién está pidiendo prestado el dinero.

Bonos gubernamentales
Los emite el gobierno para financiar gasto público o proyectos del país. En México los emite el Gobierno Federal a través de la Secretaría de Hacienda. Suelen considerarse los más seguros porque detrás está la capacidad de pago del Estado.

Bonos corporativos
Los emiten empresas que necesitan financiamiento para crecer, invertir o refinanciar deuda. En este caso tú le prestas dinero directamente a una compañía, y esa empresa se compromete a pagarte intereses.

En términos simples:

Tipo de bonoQuién lo emiteNivel de riesgo general
Bonos gubernamentalesGobiernoBajo
Bonos corporativosEmpresasDepende de la empresa

Esto no significa que todos los bonos corporativos sean peligrosos, pero sí que el riesgo depende mucho de la solidez de la empresa que emite el bono.

Según cómo pagan intereses

Otra diferencia importante está en cómo recibes el rendimiento. Aquí aparecen tres estructuras que se repiten en prácticamente todos los mercados.

Bonos de tasa fija
Desde el inicio sabes exactamente qué interés recibirás durante toda la vida del bono. El rendimiento no cambia.

Bonos de tasa variable
La tasa puede ajustarse con el tiempo dependiendo de indicadores del mercado. El interés que recibes puede subir o bajar.

Bonos ligados a inflación
El rendimiento está diseñado para proteger el poder adquisitivo del dinero. Es decir, el pago se ajusta con la inflación.

En términos simples:

Tipo de rendimientoCómo funciona
Tasa fijaEl interés se mantiene igual durante todo el plazo
Tasa variableEl interés puede cambiar según condiciones del mercado
Indexado a inflaciónEl rendimiento se ajusta con la inflación

Lo importante para un inversionista en México

En teoría existen muchos tipos de bonos en el mundo, pero en la práctica no todos son relevantes para alguien que invierte desde México. La mayoría de los inversionistas individuales terminan interactuando con un grupo bastante específico de instrumentos dentro del mercado de deuda local.

Por eso, más que memorizar clasificaciones, lo realmente útil es entender qué bonos se utilizan en México, cómo funcionan y para qué tipo de estrategia sirven. Cuando tienes claro ese mapa, elegir entre ellos se vuelve mucho más sencillo.

Qué bonos existen en México y para qué sirve cada uno

Cuando empiezas a investigar sobre bonos desde México, rápidamente descubres algo: no necesitas analizar cientos de instrumentos diferentes. El mercado mexicano de deuda está bastante bien organizado y la mayoría de inversionistas individuales termina utilizando unos pocos instrumentos emitidos por el gobierno.

Esto no es casualidad. Estos bonos existen justamente para ofrecer opciones de inversión con distintos plazos, formas de pago y niveles de estabilidad. Entender para qué sirve cada uno te ayuda a elegir mejor según tu objetivo.

CETES

Los CETES (Certificados de la Tesorería) son el punto de entrada más común para empezar a invertir en renta fija en México.

Funcionan de una forma muy simple: compras el instrumento a un precio menor al que recibirás al final. La diferencia entre lo que pagaste y lo que recibes es tu ganancia.

Por ejemplo:

  • Compras CETES por 9,700 pesos
  • Al vencimiento recibes 10,000 pesos

La diferencia es tu rendimiento.

Características clave de los CETES:

  • No pagan intereses periódicos
  • El rendimiento se obtiene al vencimiento
  • Existen plazos cortos (28, 91, 182 y 364 días)

Por eso suelen utilizarse para ahorro a corto plazo o manejo de liquidez.


Bonos M

Los Bonos M son bonos gubernamentales de tasa fija a largo plazo.

A diferencia de los CETES, aquí sí recibes pagos de intereses periódicos, conocidos como cupones. Estos pagos normalmente se realizan cada seis meses.

Esto significa que el bono te genera flujo de dinero durante su vida, no solo al final.

Características principales:

  • Pagan intereses periódicos
  • La tasa se fija desde el inicio
  • Tienen plazos más largos (varios años)

Por eso suelen utilizarse cuando alguien busca ingresos constantes y estabilidad en el rendimiento.


Bondes F

Los Bondes F funcionan de forma distinta porque su tasa no es fija. El rendimiento se ajusta con el tiempo dependiendo de las condiciones del mercado.

Esto significa que el interés que recibes puede cambiar, normalmente siguiendo tasas de referencia del mercado de dinero.

Características principales:

  • Pagan intereses de forma periódica
  • La tasa puede ajustarse
  • Están ligados al entorno de tasas del mercado

Este tipo de instrumento suele utilizarse cuando alguien quiere mantener exposición a tasas que puedan moverse con el mercado.


Udibonos

Los Udibonos están diseñados para algo muy específico: proteger el poder adquisitivo del dinero frente a la inflación.

Estos bonos están indexados a la UDI (Unidad de Inversión), que es una unidad que se ajusta con la inflación. Esto significa que tanto el valor del bono como los intereses se actualizan conforme suben los precios.

Características clave:

  • Ajustados a inflación
  • Pagan intereses periódicos
  • Pensados para horizontes de inversión largos

Por eso suelen utilizarse cuando el objetivo principal es proteger el dinero contra la pérdida de valor del peso con el tiempo.


Una forma rápida de entenderlos

InstrumentoCómo genera rendimientoPara qué se suele usar
CETESDescuento al vencimientoInversión a corto plazo
Bonos MIntereses periódicos fijosFlujo estable de ingresos
Bondes FIntereses variablesSeguir tasas del mercado
UdibonosAjustados a inflaciónProteger poder adquisitivo

Entender estas diferencias cambia completamente la forma de ver los bonos. Ya no es solo “invertir en deuda”, sino elegir qué instrumento encaja mejor con tu objetivo y horizonte de inversión.

Riesgos de invertir en bonos (lo que casi nadie explica bien)

Los bonos suelen tener fama de ser inversiones “seguras”. Y comparados con muchos otros activos, es cierto que suelen ser más estables. Pero eso no significa que estén libres de riesgo. Entender dónde puede aparecer ese riesgo es lo que realmente te permite usarlos bien dentro de una estrategia de inversión.

No se trata de asustarte, sino de entender cómo funcionan en la práctica.

Riesgo de tasas de interés

Este es el riesgo más importante en los bonos, y casi nadie lo explica con claridad.

Las tasas de interés de la economía cambian constantemente. Cuando las tasas suben, los bonos que pagan tasas más bajas se vuelven menos atractivos. Cuando las tasas bajan, ocurre lo contrario.

Esto puede provocar que el precio de un bono cambie antes de que llegue a su vencimiento.

Si mantienes el bono hasta el final, normalmente recibes lo que estaba pactado desde el principio. Pero si decides venderlo antes, el precio al que lo puedas vender puede ser distinto al que pagaste.

En otras palabras: el valor del bono puede moverse mientras está vigente.


Riesgo de inflación

La inflación es el enemigo silencioso de cualquier inversión.

Si los precios suben más rápido que el rendimiento que recibes, el dinero que ganaste vale menos en términos reales. Es decir, puede parecer que estás ganando intereses, pero en realidad tu poder adquisitivo no mejora.

Este riesgo se vuelve más importante cuando los bonos tienen plazos largos, porque la inflación puede cambiar mucho con el tiempo.


Riesgo de liquidez

La liquidez se refiere a qué tan fácil es convertir una inversión en dinero disponible.

Algunos bonos están pensados para mantenerse durante todo su plazo. Aunque muchas plataformas permiten venderlos antes del vencimiento, no siempre será al mismo precio al que los compraste.

Por eso es importante invertir en bonos con un plazo que tenga sentido para tu situación financiera.


Riesgo de crédito

Este riesgo aparece principalmente en los bonos corporativos.

Cuando compras uno de estos instrumentos, estás prestando dinero a una empresa. Si esa empresa tiene problemas financieros o no puede cumplir con sus pagos, existe el riesgo de que no reciba los intereses o incluso de que no recuperes el capital completo.

En cambio, cuando los bonos los emite un gobierno sólido, este riesgo suele ser mucho menor.


Resumen rápido de los principales riesgos

RiesgoQué significaCuándo puede afectar
Tasas de interésCambios en el precio del bonoSi vendes antes del vencimiento
InflaciónPérdida de poder adquisitivoEn plazos largos
LiquidezDificultad para vender rápidoSi necesitas el dinero antes
CréditoEl emisor no pagaPrincipalmente en bonos corporativos

Entender estos riesgos no significa que los bonos sean una mala inversión. Al contrario: cuando sabes cómo funcionan, puedes utilizarlos con mucha más claridad dentro de tu portafolio.

Y justo aquí aparece una de las preguntas más comunes de quien empieza a investigar este tema: cuánto dinero se puede ganar realmente invirtiendo en bonos en México.

Cuánto se gana con bonos en México

Una de las primeras preguntas que surge al investigar sobre bonos es muy directa: ¿realmente dejan buen rendimiento? La respuesta corta es que sí pueden generar ingresos interesantes, pero hay que entender algo importante desde el inicio: los bonos no están diseñados para multiplicar tu dinero rápido, sino para hacer crecer tu capital de forma estable y predecible.

El rendimiento depende principalmente de tres factores muy claros: la tasa del bono, el plazo de la inversión y el entorno de tasas de interés del país. Cuando las tasas en la economía son más altas, los bonos nuevos suelen ofrecer rendimientos más atractivos. Cuando las tasas bajan, los rendimientos también tienden a disminuir.

Para aterrizarlo con números simples, veamos un ejemplo.

Supongamos que inviertes 10,000 pesos en un bono que paga 8% anual.

InversiónTasa anualIntereses en 1 añoTotal al final
$10,0008%$800$10,800

En este caso, después de un año habrías ganado 800 pesos en intereses.

Si el bono tiene pagos periódicos, esos intereses se pueden recibir en diferentes momentos durante la vida del bono. Si no, se acumulan y se pagan al final dependiendo de cómo esté estructurado el instrumento.

Qué rendimientos suelen verse en México

Los bonos gubernamentales en México suelen ofrecer rendimientos ligados a las tasas de interés del país. Cuando las tasas están relativamente altas —como ha ocurrido en varios periodos recientes— estos instrumentos pueden ofrecer rendimientos bastante competitivos dentro de inversiones conservadoras.

De forma general, suelen ubicarse en rangos que dependen del plazo:

Tipo de instrumentoRendimiento aproximadoHorizonte común
De corto plazomenor rendimientomeses
De mediano plazorendimiento intermediovarios años
De largo plazomayor rendimiento potenciallargo plazo

La lógica detrás de esto es sencilla: mientras más tiempo prestas tu dinero, mayor suele ser la compensación en intereses.

Algo que muchos inversionistas pasan por alto

Cuando se habla de rendimientos, no solo importa la tasa que aparece en el bono. También conviene pensar en el rendimiento real, es decir, cuánto ganas después de considerar factores como la inflación.

Un bono que paga 8% anual puede parecer muy atractivo, pero si la inflación estuviera cerca de ese nivel, la ganancia real sería mucho menor. Por eso los inversionistas suelen analizar los bonos no solo por la tasa que pagan, sino por el poder adquisitivo que realmente protegen o generan con el tiempo.

Cuando entiendes esto, los bonos dejan de verse solo como un instrumento de ahorro y empiezan a tener un papel claro dentro de una estrategia financiera más amplia.

La siguiente pregunta entonces es muy práctica: cómo puede una persona en México empezar a invertir en bonos paso a paso.

Cómo invertir en bonos desde México (paso a paso)

Una de las cosas que más sorprende cuando alguien descubre los bonos es que invertir en ellos desde México es mucho más sencillo de lo que parece. No necesitas ser un inversionista profesional ni tener grandes cantidades de dinero para empezar. Hoy existen plataformas y servicios que permiten acceder a este tipo de instrumentos de forma bastante directa.

La clave está en entender por dónde entrar al mercado, porque dependiendo del canal que uses tendrás acceso a distintos tipos de bonos.

1. Invertir a través de CETESdirecto

Para la mayoría de personas en México, este suele ser el punto de partida más simple.

CETESdirecto es una plataforma creada para que cualquier persona pueda invertir directamente en instrumentos del gobierno federal. Desde ahí se pueden comprar distintos valores de deuda pública sin intermediarios.

El proceso normalmente funciona así:

  1. Crear una cuenta en la plataforma
  2. Vincular una cuenta bancaria
  3. Transferir el dinero que quieres invertir
  4. Elegir el instrumento y el plazo

Una vez hecha la compra, el bono queda registrado a tu nombre y los intereses se depositan según el funcionamiento del instrumento.

Este tipo de plataformas están pensadas para inversionistas individuales, por lo que la experiencia suele ser bastante clara incluso si es tu primera inversión.


2. Invertir a través de una casa de bolsa

Otra forma de acceder a bonos es mediante una casa de bolsa.

Estas instituciones te permiten invertir en una variedad más amplia de instrumentos dentro del mercado financiero. Dependiendo del intermediario, puedes tener acceso a:

  • Bonos gubernamentales
  • Bonos corporativos
  • Instrumentos de deuda de diferentes emisores

La dinámica es parecida a abrir una cuenta de inversión tradicional. Una vez que tienes la cuenta activa, puedes comprar o vender bonos desde la plataforma del intermediario.

Este camino suele ser útil cuando alguien quiere tener más opciones dentro del mercado de renta fija o combinar bonos con otros tipos de inversiones.


3. Invertir en bonos internacionales mediante ETFs

También existe una forma indirecta de invertir en bonos de otros países: a través de ETFs de renta fija.

Un ETF (fondo cotizado en bolsa) puede agrupar muchos bonos distintos dentro de un solo instrumento. Cuando compras participaciones del ETF, en realidad estás invirtiendo en una cartera diversificada de bonos.

Esto permite tener exposición a mercados como:

  • bonos del gobierno de Estados Unidos
  • bonos corporativos globales
  • bonos de distintos plazos y regiones

Para acceder a estos instrumentos normalmente se necesita una cuenta con un broker que permita operar en mercados internacionales.


Una forma rápida de comparar las opciones

Forma de invertirQué tipo de bonos ofreceNivel de complejidad
Plataformas gubernamentalesBonos del gobierno mexicanoBajo
Casas de bolsaBonos gubernamentales y corporativosMedio
ETFs internacionalesBonos globales diversificadosMedio

La mejor opción depende de lo que estés buscando: simplicidad, más variedad de instrumentos o exposición a mercados internacionales.

Pero incluso después de entender cómo se compran los bonos, hay una duda muy común entre quienes empiezan a investigar este tema: qué diferencia real existe entre invertir en bonos y en CETES.

Bonos vs CETES: qué diferencia hay realmente

Es muy común que al empezar a investigar sobre renta fija en México aparezca esta duda: si ya existen los CETES, entonces para qué sirven los bonos. La confusión es normal porque ambos instrumentos pertenecen al mismo mundo: son deuda emitida por el gobierno y se utilizan para financiar al Estado. Pero en la práctica funcionan de forma distinta y cumplen objetivos diferentes dentro de una inversión.

La primera diferencia importante está en cómo se generan los rendimientos.

Los CETES funcionan con descuento. Es decir, los compras a un precio menor y al final del plazo recibes su valor completo. La ganancia es la diferencia entre ambos valores. No hay pagos de intereses durante el camino; todo el rendimiento se obtiene al vencimiento.

En cambio, los bonos tradicionales suelen pagar intereses periódicos durante su vida. Eso significa que mientras mantienes la inversión puedes ir recibiendo pagos de intereses en fechas establecidas.

Otra diferencia clara está en el plazo de los instrumentos.

Los CETES están pensados principalmente para horizontes cortos. Por eso suelen encontrarse en plazos que van desde unas semanas hasta un año. Funcionan muy bien para administrar dinero a corto plazo o mantener liquidez.

Los bonos, en cambio, normalmente tienen plazos mucho más largos. Es común ver instrumentos de varios años e incluso décadas. Esto permite fijar condiciones de rendimiento durante más tiempo.

También cambia la forma en que se utilizan dentro de una estrategia de inversión.

Los CETES suelen usarse para:

  • guardar dinero durante periodos cortos
  • mantener liquidez con algo de rendimiento
  • tener una opción sencilla y predecible

Los bonos suelen utilizarse para:

  • generar ingresos periódicos
  • invertir a plazos más largos
  • construir una parte estable dentro de un portafolio

Una forma rápida de verlo es así:

CaracterísticaCETESBonos
Forma de rendimientoDescuento al vencimientoIntereses periódicos
Plazos comunesCorto plazoMediano y largo plazo
Flujo de dineroAl finalDurante la vida del bono
Uso comúnLiquidez y corto plazoInversión más estructurada

Entender esta diferencia ayuda mucho a dejar de verlos como instrumentos que compiten entre sí. En realidad, muchas personas utilizan ambos dentro de su estrategia, pero para objetivos distintos.

La siguiente pregunta entonces ya no es cuál es mejor, sino algo más útil: en qué situaciones tiene sentido invertir en bonos y cuándo no necesariamente son la mejor opción.

Cuándo tiene sentido invertir en bonos (y cuándo no)

Los bonos pueden ser una herramienta muy útil dentro de una estrategia de inversión, pero no son una solución universal. Funcionan muy bien en ciertos escenarios y mucho menos en otros. Entender cuándo realmente tienen sentido te ayuda a utilizarlos con más intención, en lugar de comprarlos solo porque parecen una opción “segura”.

Una de las situaciones donde los bonos encajan muy bien es cuando buscas estabilidad en tu dinero. A diferencia de activos más volátiles, aquí las condiciones suelen estar definidas desde el inicio. Sabes cómo se generará el rendimiento y durante cuánto tiempo estará invertido el capital. Para muchas personas, esto permite construir una parte del portafolio que se mueve menos y aporta cierta previsibilidad.

También suelen tener sentido cuando quieres generar ingresos periódicos. Algunos bonos pagan intereses en fechas establecidas, lo que puede crear un flujo relativamente constante de dinero. Esto es especialmente útil cuando alguien quiere complementar ingresos o empezar a estructurar una inversión que produzca pagos de forma regular.

Otro escenario común es cuando tu objetivo es proteger el capital a lo largo del tiempo. Muchos inversionistas utilizan bonos como una forma de equilibrar su portafolio. Mientras otros activos pueden crecer más rápido, los bonos ayudan a mantener una parte del dinero en instrumentos más estables.

Situaciones donde los bonos suelen encajar bien:

  • Cuando priorizas estabilidad sobre crecimiento agresivo
  • Cuando quieres ingresos periódicos
  • Cuando buscas diversificar tu portafolio
  • Cuando tienes un horizonte de inversión claro

Pero también es importante entender cuándo no necesariamente son la mejor opción.

Si tu objetivo principal es hacer crecer el capital rápidamente, los bonos pueden quedarse cortos. Están diseñados para ofrecer rendimientos más estables, no para multiplicar el dinero en poco tiempo.

Tampoco suelen ser la opción ideal cuando necesitas flexibilidad total con tu dinero. Muchos bonos funcionan mejor cuando puedes mantener la inversión durante el plazo previsto.

Escenarios donde pueden no ser la mejor alternativa:

  • Si buscas crecimiento agresivo del capital
  • Si necesitas acceso inmediato al dinero
  • Si tu horizonte de inversión es muy corto
  • Si prefieres asumir más riesgo a cambio de mayor potencial de rendimiento

En otras palabras, los bonos funcionan mejor cuando se utilizan como una pi

Preguntas frecuentes

¿Los bonos del gobierno de México pagan cada cuánto tiempo intereses?

Depende del tipo de bono. En los Bonos M del Gobierno de México, que son los bonos de tasa fija más utilizados en el mercado local, los intereses se pagan cada seis meses. Esto significa que si compras un Bono M con una tasa anual, por ejemplo del 8%, recibirías aproximadamente 4% del valor nominal cada seis meses hasta el vencimiento. Este sistema de pagos periódicos se conoce como cupón y es una de las razones por las que muchos inversionistas utilizan bonos para generar flujo de efectivo relativamente predecible. En contraste, instrumentos como los CETES no pagan cupones, sino que todo el rendimiento se obtiene al vencimiento. Por eso, cuando alguien busca invertir en bonos en México para recibir ingresos periódicos, normalmente termina utilizando Bonos M u otros bonos que sí reparten intereses durante su vida.

¿Cuál es el valor nominal de los bonos en México y cuánto dinero se necesita realmente para invertir?

En el mercado de deuda mexicano, la mayoría de los bonos gubernamentales tienen un valor nominal de 100 pesos. Esto significa que cada bono representa un título de deuda de ese monto. Sin embargo, cuando inviertes a través de plataformas para inversionistas individuales, normalmente no compras exactamente un bono físico como en el mercado institucional; compras fracciones o montos equivalentes según el sistema de subastas. Por ejemplo, en plataformas como Cetesdirecto se puede empezar a invertir desde 100 pesos, lo que en la práctica permite acceder a bonos gubernamentales sin necesitar grandes capitales. En el mercado institucional, en cambio, las operaciones suelen hacerse en múltiplos mucho más grandes (por ejemplo, 10,000 pesos o más por postura en subastas primarias). Esto explica por qué hoy cualquier persona en México puede empezar a invertir en bonos con cantidades relativamente pequeñas.

¿Qué pasa con el precio de los bonos cuando bajan o suben las tasas de interés en México?

El precio de los bonos en México se mueve en dirección opuesta a las tasas de interés. Cuando el Banco de México sube las tasas, los bonos nuevos comienzan a ofrecer rendimientos más altos, y eso hace que los bonos antiguos con tasas más bajas se vuelvan menos atractivos. Como consecuencia, su precio en el mercado secundario tiende a bajar. Lo contrario ocurre cuando las tasas bajan: los bonos existentes que pagan cupones más altos se vuelven más valiosos y su precio puede subir. Este fenómeno es clave en el mercado de bonos porque explica por qué algunos inversionistas obtienen ganancias incluso antes del vencimiento si venden el bono cuando su precio ha aumentado. Por ejemplo, en periodos donde la tasa de referencia de Banxico ha estado por encima del 10% en 2023–2024, muchos bonos emitidos antes de ese ciclo perdieron valor temporalmente en el mercado secundario debido a ese ajuste de tasas.

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