Resumen rápido
- Las materias primas pueden tributar como enajenación de bienes, enajenación de valores, operaciones financieras derivadas o incluso bajo reglas distintas si hay actividad empresarial.
- La tasa de 10% de ISR no aplica automáticamente a todo. El Artículo 129 de la Ley del ISR del SAT se enfoca en acciones, títulos que representen acciones o índices accionarios y ciertos derivados relacionados.
- Si compras oro físico, plata, lingotes u otros bienes, el tratamiento puede parecerse más a una venta de bienes que a una inversión bursátil.
- Si usas futuros, CFDs o derivados sobre commodities, debes tener más cuidado: el cálculo fiscal puede ser más complejo y no siempre viene precargado.
- Si operas desde un broker extranjero, tú debes conservar estados de cuenta, tipo de cambio, comisiones, fechas y cálculos.
- Para montos relevantes, lo más prudente es validar el caso con un contador fiscalista que entienda inversiones.
Primero: qué entiende Hacienda por “invertir en materias primas”
Cuando alguien dice “invertí en materias primas”, puede estar hablando de cosas muy distintas:
- Comprar oro o plata física.
- Comprar acciones de una minera, petrolera o productora agrícola.
- Invertir en ETFs relacionados con oro, petróleo, gas natural, cobre o canastas de commodities.
- Operar futuros de maíz, petróleo, gas, oro o índices de materias primas.
- Usar CFDs o productos apalancados sobre commodities.
- Comprar instrumentos estructurados o notas vinculadas a materias primas.
Esa diferencia importa porque el SAT no mira solo el activo económico. Mira la forma jurídica y financiera de la operación.
Un ejemplo práctico: no es lo mismo comprar una onza de oro y venderla después a una casa de metales, que comprar un ETF de oro desde una casa de bolsa, o abrir una posición apalancada en XAU/USD. En los tres casos estás expuesto al oro, pero fiscalmente no necesariamente estás en el mismo terreno.
Si todavía estás aterrizando el concepto, conviene revisar primero qué son las materias primas y cómo funciona el trading de materias primas antes de pensar en impuestos.
La regla base: pagas ISR cuando hay ganancia
En México, el impuesto principal que te puede afectar es el ISR, es decir, el Impuesto Sobre la Renta. En inversiones, normalmente aparece cuando hay una utilidad: vendiste más caro de lo que compraste, cerraste una operación con ganancia o recibiste algún ingreso asociado al instrumento.
La fórmula simple sería:
Ganancia = precio de venta – costo de compra – comisiones deducibles relacionadas
Pero esa fórmula se vuelve más delicada cuando entran:
- tipo de cambio peso-dólar;
- comisiones del broker;
- spreads;
- retenciones en el extranjero;
- instrumentos que no son acciones;
- operaciones apalancadas;
- cierres parciales;
- pérdidas de ejercicios anteriores.
El SAT reconoce dentro de la declaración anual conceptos como enajenación de bienes y enajenación de acciones en bolsa de valores, entre otros ingresos. En su portal de declaración anual, el SAT lista ambos conceptos como obligaciones posibles para personas físicas: enajenación de bienes y enajenación de acciones en bolsa.
Cómo tributa cada forma de invertir en materias primas
1. Oro, plata o commodities físicos
Cuando compras oro físico, plata, monedas, lingotes u otra materia prima tangible, no estás comprando una acción ni un ETF. Estás comprando un bien.
Si después lo vendes con ganancia, el tratamiento puede caer en la lógica de enajenación de bienes. El Artículo 121 de la Ley del ISR permite considerar ciertas deducciones, como costo comprobado de adquisición y comisiones relacionadas con la compra o venta, siempre que puedas documentarlas correctamente.
Aquí el punto práctico es muy claro: sin comprobantes, tu cálculo fiscal se vuelve frágil.
Guarda:
- factura o comprobante de compra;
- comprobante de venta;
- fecha de adquisición;
- fecha de venta;
- precio pagado;
- precio recibido;
- comisiones;
- avalúos, si aplican;
- movimientos bancarios.
Ejemplo ilustrativo: compras oro físico por $40,000 MXN y lo vendes después en $52,000 MXN. Tu ganancia bruta sería de $12,000 MXN, antes de considerar comisiones, costos comprobables y el tratamiento fiscal que corresponda. No significa que pagues impuesto sobre todo el precio de venta; el punto de partida suele ser la utilidad, no el monto total recibido.
Hay otro detalle: algunas operaciones con oro o plata pueden tener reglas de IVA específicas. Por ejemplo, el Artículo 9 de la Ley del IVA contempla exenciones para piezas de oro o plata que hubieran tenido carácter de moneda, piezas denominadas onza troy y lingotes de oro con contenido mínimo de 99% bajo ciertas condiciones. Puedes consultarlo en la Ley del IVA publicada por la Cámara de Diputados.
Error común: pensar que “como es oro físico, no se declara”. Si vendes con ganancia y esa ganancia es fiscalmente relevante, conviene revisarla. El oro puede sentirse como ahorro, pero para efectos fiscales una venta con utilidad puede tener consecuencias.
2. ETFs de materias primas
Los ETFs de commodities suelen ser más cómodos que comprar el activo físico. Puedes exponerte a oro, plata, petróleo, gas natural o una canasta de materias primas sin almacenar nada.
Pero fiscalmente hay que mirar qué estás comprando realmente. Algunos ETFs replican precios mediante futuros; otros mantienen activos físicos; otros son trusts, fondos o estructuras extranjeras. Por eso no conviene asumir automáticamente que todos tributan igual.
En México, muchas personas conocen la regla del 10% sobre ganancia por venta de acciones en bolsa, pero esa regla tiene requisitos. El Artículo 129 de la Ley del ISR habla de acciones, títulos que representen acciones o índices accionarios y ciertas operaciones financieras derivadas referidas a acciones o índices accionarios. Además, el SAT tiene un criterio normativo sobre acciones extranjeras listadas en el SIC, donde confirma la tasa del 10% para acciones extranjeras cotizadas en el Sistema Internacional de Cotizaciones, incluso si la venta no se realiza mediante intermediario mexicano.
El matiz importante: un ETF de materias primas no siempre representa acciones o índices accionarios. Puede estar ligado a futuros, metales físicos o estructuras distintas. Por eso, antes de declarar como si fuera una acción común, revisa:
- si el instrumento cotiza en una bolsa reconocida;
- si está listado en el SIC o se opera en un mercado reconocido;
- si es ETF, ETC, trust, partnership o nota estructurada;
- qué información fiscal entrega tu broker;
- si la casa de bolsa mexicana calcula la ganancia fiscal;
- si el instrumento cae realmente en el supuesto de tasa definitiva o en otro régimen.
Para comparar opciones de exposición más sencilla, puedes revisar los mejores ETFs de materias primas en México y la guía de ETFs en México.
Consejo experto: antes de comprar un ETF de commodities, descarga su ficha y revisa su estructura. Si no entiendes si invierte en futuros, metal físico o empresas del sector, tampoco vas a tener claro cómo puede impactarte fiscalmente.
3. Acciones de mineras, petroleras o empresas ligadas a commodities
Otra forma indirecta de invertir en materias primas es comprar acciones de empresas relacionadas: mineras de oro, petroleras, productoras agrícolas, compañías de fertilizantes o firmas de energía.
Aquí ya no estás invirtiendo directamente en la materia prima. Estás invirtiendo en una empresa cuyo negocio depende, en parte, del precio de esa materia prima.
Fiscalmente, si son acciones listadas y cumplen los requisitos del Artículo 129, la ganancia puede tributar bajo el esquema de 10% de ISR sobre la ganancia del ejercicio, con pago definitivo. Si operas mediante casa de bolsa mexicana, normalmente te entregan constancias o información fiscal para la declaración. Si operas con broker extranjero, puede tocarte hacer el cálculo con más detalle.
Ejemplo ilustrativo: compras acciones de una minera por $20,000 MXN y las vendes en $27,000 MXN. Si la operación cumple los requisitos aplicables, el cálculo partiría de una ganancia de $7,000 MXN, ajustada por comisiones y reglas fiscales. Si no cumple, el tratamiento puede cambiar.
Aquí también pueden aparecer dividendos. Si la empresa paga dividendos, esos dividendos tienen su propio tratamiento fiscal y no deben mezclarse sin cuidado con la ganancia por venta.
4. Futuros sobre materias primas
Los futuros permiten operar contratos sobre activos como petróleo, oro, gas natural, maíz, trigo o cobre. Son instrumentos profesionales, sensibles al apalancamiento, al margen y a la volatilidad.
El Código Fiscal de la Federación considera dentro de las operaciones financieras derivadas aquellas referidas a mercancías, divisas, índices, precios, tasas u otros indicadores, y también define qué se considera mercado reconocido. En el Artículo 16-C se incluyen, entre otros, bolsas de valores, el Mercado Mexicano de Derivados y bolsas o sistemas equivalentes en el extranjero con ciertos requisitos de operación y autorización.
En la práctica, esto significa que los futuros sobre commodities pueden requerir un análisis fiscal más fino que una simple compra-venta de acciones. No basta con decir “gané $5,000 MXN en petróleo”; hay que saber:
- en qué mercado se operó;
- si fue un futuro regulado;
- si el broker entrega reportes fiscales;
- si hubo liquidaciones diarias;
- si la utilidad está en dólares;
- cómo se convierte a pesos;
- cómo se tratan pérdidas y comisiones;
- si hubo retiros o solo cierre de posición.
Si vas a usar futuros, revisa primero qué son los futuros y cómo se comparan los ETFs vs futuros. Para muchos inversionistas mexicanos, un ETF simple puede ser más fácil de entender y documentar que operar contratos de futuros directamente.
Advertencia importante: los futuros no son malos por sí mismos, pero no perdonan errores. Puedes tener una ganancia fiscal que declarar, pero también puedes perder más rápido de lo esperado si usas margen sin entenderlo.
5. CFDs y productos apalancados sobre commodities
Los CFDs sobre oro, petróleo o gas natural son populares porque muchos brokers los ofrecen con montos bajos y apalancamiento. El problema es que suelen ser productos de alto riesgo y no siempre tienen el mismo nivel de claridad fiscal o regulatoria para un usuario mexicano.
Con CFDs no compras el commodity. Operas un contrato cuyo resultado depende del movimiento del precio. Eso cambia por completo la lógica frente a comprar oro físico o un ETF.
Fiscalmente, debes revisar si las ganancias se reportan como ingresos por trading, derivados u otros ingresos, según tu caso. Además, si operas con un broker extranjero no regulado en México, probablemente no tendrás constancias fiscales adaptadas al SAT.
Para entender el impacto general, te puede servir esta guía sobre cuánto se paga de impuestos por trading en México. Y antes de abrir cuenta en cualquier plataforma, revisa opciones de brókers en México con foco en seguridad, regulación, comisiones y reportes.
Señal de alerta: si un broker te promete ganancias con oro, petróleo o gas “sin riesgo” o te insiste en depositar rápido para aprovechar una oportunidad, aléjate. Las materias primas son volátiles y el apalancamiento puede multiplicar pérdidas.
Tabla rápida: tratamiento fiscal según el vehículo
| Vehículo | Qué estás comprando | Posible tratamiento fiscal | Punto crítico |
|---|---|---|---|
| Oro o plata física | Bien tangible | Enajenación de bienes si vendes con ganancia | Comprobantes, costo de compra, venta y posible IVA |
| ETF de commodities | Valor listado o estructura financiera | Depende de su estructura y mercado | No asumir automáticamente tasa de 10% |
| Acciones de mineras o petroleras | Acción de empresa | Puede aplicar Art. 129 si cumple requisitos | Listado, mercado reconocido, constancias |
| Futuros de commodities | Derivado financiero | Reglas de operaciones derivadas | Mercado, liquidación, reportes, tipo de cambio |
| CFDs sobre commodities | Contrato con broker | Caso a revisar según operación y broker | Alto riesgo, broker extranjero, documentación |
| Fondos o notas estructuradas | Producto financiero empaquetado | Depende del instrumento | Prospecto, retenciones, clasificación fiscal |
¿Cómo se calcula la ganancia?
La lógica básica es identificar cuánto ganaste realmente. Para eso necesitas ordenar la información.
En operaciones simples:
Ganancia = venta neta – costo fiscal de adquisición
La venta neta puede considerar comisiones de venta. El costo de adquisición puede incluir el precio pagado y comisiones de compra, según el caso. En algunos supuestos, el costo se actualiza o se calcula con reglas específicas.
Ejemplo ilustrativo con ETF:
- Compras un ETF relacionado con oro por $30,000 MXN.
- Pagas $150 MXN de comisión total de compra.
- Lo vendes en $38,000 MXN.
- Pagas $150 MXN de comisión de venta.
Tu ganancia económica aproximada sería:
$38,000 – $150 – $30,000 – $150 = $7,700 MXN
Eso no significa que siempre pagarás lo mismo de ISR. La tasa y el tratamiento dependerán del tipo de instrumento y de si cumple requisitos fiscales específicos.
Qué pasa si operas en dólares
Muchas inversiones en commodities se hacen en dólares. Eso agrega un paso: convertir correctamente los importes a pesos.
Debes cuidar:
- tipo de cambio de compra;
- tipo de cambio de venta;
- fecha de cada operación;
- comisiones en dólares;
- dividendos o distribuciones, si existen;
- retiros y depósitos;
- posibles retenciones en el extranjero.
Ejemplo ilustrativo: compras un ETF en USD y el precio del ETF sube 5%, pero el peso mexicano se aprecia frente al dólar. Tu ganancia en dólares puede ser distinta a tu resultado en pesos. Para el SAT, la moneda relevante suele ser pesos mexicanos, así que el tipo de cambio no es un detalle menor.
Error común: declarar solo el resultado que muestra el broker en dólares. Para México necesitas traducir la operación a pesos y conservar el soporte del cálculo.
¿Las pérdidas en materias primas se pueden deducir?
Depende del tipo de inversión y del régimen aplicable.
En acciones en bolsa bajo Artículo 129, la propia Ley del ISR contempla que las pérdidas fiscales del ejercicio puedan disminuirse contra ganancias del mismo tipo, con reglas y plazos específicos. En enajenación de bienes, derivados u otros ingresos, el tratamiento puede cambiar.
No conviene mezclar pérdidas de futuros, CFDs, acciones y venta de oro físico como si fueran una sola bolsa. Cada tipo de operación puede tener reglas distintas.
La forma prudente de manejarlo es separar tus operaciones por categoría:
- acciones y ETFs accionarios;
- ETFs o ETPs de commodities;
- futuros;
- CFDs;
- oro o plata física;
- dividendos o distribuciones;
- intereses;
- ganancia cambiaria.
Así reduces el riesgo de compensar pérdidas donde no corresponde.
Qué documentos debes guardar
Si inviertes en materias primas, guarda más información de la que crees necesaria. Cuando todo sale bien, parece exagerado. Cuando llega la declaración, te salva.
Conserva:
- estados de cuenta mensuales del broker;
- confirmaciones de compra y venta;
- constancias fiscales de la casa de bolsa;
- comprobantes de depósitos y retiros;
- facturas o recibos si compras metales físicos;
- tipo de cambio usado;
- cálculo de ganancia o pérdida por operación;
- comisiones;
- retenciones en México o en el extranjero;
- prospectos o fichas del ETF, fondo o producto estructurado.
Si usas una casa de bolsa mexicana, parte de esta información puede venir más ordenada. Si usas un broker extranjero, la responsabilidad práctica recae mucho más en ti.
Cuándo conviene pedir ayuda a un contador
Para montos pequeños y operaciones simples, quizá puedas apoyarte en la información fiscal del intermediario. Pero hay casos donde vale la pena hablar con un contador:
- operaste futuros o derivados;
- usaste CFDs con broker extranjero;
- compraste ETFs de commodities con estructura poco clara;
- vendiste oro físico con ganancia relevante;
- tienes operaciones en dólares;
- hiciste muchas compras y ventas durante el año;
- tu broker no entrega constancia fiscal mexicana;
- tienes pérdidas que quieres aplicar correctamente;
- recibiste dividendos o distribuciones;
- invertiste como persona física con actividad empresarial o persona moral.
No es solo para “pagar menos”. Es para no declarar mal. En inversiones, un error pequeño repetido muchas veces puede convertirse en un problema incómodo.
Checklist antes de declarar inversiones en materias primas
Antes de presentar tu declaración, revisa esto:
- ¿Qué instrumento usé exactamente?
- ¿Fue oro físico, ETF, acción, futuro, CFD o nota estructurada?
- ¿Está listado en una bolsa reconocida?
- ¿Mi casa de bolsa me entregó constancia fiscal?
- ¿El broker es mexicano o extranjero?
- ¿Tengo todas las operaciones convertidas a pesos?
- ¿Separé ganancias, pérdidas, dividendos y comisiones?
- ¿Estoy aplicando la tasa correcta o solo estoy suponiendo?
- ¿Tengo soporte documental por si el SAT pide aclaración?
Si no puedes responder estas preguntas, todavía no estás listo para declarar con tranquilidad.
Entonces, ¿cuánto se paga de impuestos por invertir en materias primas?
No hay una sola tasa para todas las inversiones en materias primas.
La respuesta correcta es:
- Acciones o ciertos valores bursátiles: pueden caer en el esquema del 10% sobre ganancia si cumplen requisitos del Artículo 129.
- ETFs de commodities: depende de su estructura, listado y clasificación fiscal.
- Oro o plata física: puede tratarse como enajenación de bienes, considerando costo, deducciones y reglas aplicables.
- Futuros y derivados: requieren revisar reglas de operaciones financieras derivadas y mercado reconocido.
- CFDs: conviene analizarlos con especial cuidado, sobre todo si el broker está en el extranjero.
- Dividendos o distribuciones: se analizan por separado de la ganancia por venta.
La peor decisión es copiar la tasa de otro inversionista sin revisar si invirtió en el mismo instrumento, en el mismo mercado y bajo el mismo régimen.
Conclusión
Las inversiones en materias primas tributan según el vehículo que uses, no solo según el activo al que te expones. Comprar oro físico, operar futuros de petróleo o invertir en un ETF de commodities puede parecer parecido desde la pantalla, pero fiscalmente puede ser muy distinto.
Para invertir con más claridad, separa tus operaciones por tipo de instrumento, conserva comprobantes, revisa si aplica el Artículo 129, convierte correctamente a pesos y no asumas que todo paga 10% de ISR. Si usas productos complejos o brokers extranjeros, la mejor decisión suele ser validar el cálculo con un contador antes de presentar la declaración.
