Resumen rápido
- CETES: se compran a descuento y pagan su valor nominal al vencimiento. No pagan cupones periódicos.
- BONDES F: pagan intereses normalmente cada 28 días y su tasa está ligada a la TIIE de Fondeo.
- CETES da más previsibilidad: sabes desde la compra cuál será el rendimiento bruto del plazo si mantienes los títulos hasta el vencimiento.
- BONDES F se ajusta más al movimiento de las tasas: sus siguientes cupones pueden subir o bajar.
- Para objetivos de corto plazo: normalmente elegiríamos CETES.
- Para recibir intereses periódicos: BONDES F puede tener más sentido.
- Para disponer del dinero prácticamente a diario: ninguno es la opción más directa; conviene comparar otras alternativas como BONDDIA.
BONDES F vs CETES: principales diferencias
Aunque los dos instrumentos sirven para prestar dinero al Gobierno Federal, la experiencia para el inversionista es bastante distinta.
| Característica | CETES | BONDES F |
|---|---|---|
| Emisor | Gobierno Federal | Gobierno Federal |
| Moneda | Pesos mexicanos | Pesos mexicanos |
| Valor nominal por título | $10 MXN | $100 MXN |
| Cómo generan rendimiento | Se compran a descuento | Pagan intereses periódicos |
| Tipo de tasa | Rendimiento definido al comprar para ese plazo | Variable |
| Referencia del rendimiento | Precio de compra y valor al vencimiento | TIIE de Fondeo |
| Pago de intereses | No hay cupones; se cobra al vencimiento | Normalmente cada 28 días |
| Horizonte | Principalmente corto plazo | Varios años, según la emisión |
| Si cambian las tasas | El rendimiento del CETE ya comprado no cambia si lo mantienes hasta vencimiento | Los siguientes cupones pueden cambiar |
La diferencia que más importa es esta: CETES te permite fijar las condiciones de una inversión concreta; BONDES F mantiene tu rendimiento más expuesto a la evolución de las tasas de corto plazo.
Si quieres profundizar en el segundo instrumento sin cargar esta comparativa con detalles técnicos, puedes consultar nuestra guía específica sobre qué son los BONDES F y cómo funcionan.
¿Cómo funcionan las tasas de CETES y BONDES F?
Aquí suele estar la mayor confusión.
No conviene mirar simplemente dos porcentajes y elegir el más alto, porque la tasa de un CETE y la de un BONDE F no representan exactamente lo mismo.
CETES: el rendimiento queda definido al comprar
Los CETES son instrumentos de cupón cero. Esto significa que no te van pagando intereses durante el plazo.
En términos simples, los compras por debajo de su valor nominal y al vencimiento recibes ese valor nominal. La diferencia entre lo que pagaste y lo que recibes constituye tu rendimiento bruto.
Supongamos un ejemplo totalmente ilustrativo:
- Compras CETES por un total de $9,850 MXN.
- Al vencimiento recibes $10,000 MXN.
- Tu rendimiento bruto sería de $150 MXN.
Las cifras son solo un ejemplo para entender la mecánica; no representan una tasa real.
Lo importante es que, una vez realizada la compra, sabes cuánto recibirás al vencimiento si mantienes los títulos hasta esa fecha.
Para una meta concreta —por ejemplo, utilizar el dinero en tres o seis meses— esto puede ser bastante cómodo. Puedes revisar también qué plazo de CETES puede encajar mejor contigo.
BONDES F: la tasa se va ajustando
Los BONDES F funcionan de otra manera.
Estos títulos pagan intereses periódicos y utilizan como referencia la TIIE de Fondeo a un día, una tasa calculada por Banco de México a partir de operaciones del mercado de fondeo.
Los intereses se calculan para cada periodo, normalmente de 28 días. Como la referencia puede variar, los cupones futuros también pueden ser diferentes.
Esto tiene dos consecuencias:
- si las tasas de corto plazo suben, tus siguientes pagos pueden aumentar;
- si las tasas bajan, esos pagos también pueden disminuir.
Por eso no deberías pensar en BONDES F como si contrataras hoy una tasa fija que permanecerá igual durante varios años.
Y otro matiz importante: la TIIE de Fondeo no es exactamente la tasa objetivo de Banco de México. Están relacionadas, pero no son el mismo indicador. Si quieres entender mejor esta diferencia, consulta nuestra guía sobre CETES y TIIE.
Error común: ver que un BONDE F paga intereses cada 28 días y pensar que eso significa que es más rentable que CETES. La frecuencia de pago no determina por sí sola qué inversión termina generando mayor rendimiento.
¿Qué pasa cuando suben o bajan las tasas?
Esta es probablemente la comparación más útil para decidir entre ambos.
| Situación | CETES que ya compraste | BONDES F |
|---|---|---|
| Suben las tasas | Tu rendimiento hasta vencimiento no cambia | Los siguientes cupones pueden aumentar |
| Bajan las tasas | Conservas las condiciones de tu compra | Los siguientes cupones pueden disminuir |
| Vuelves a invertir | Contratas la nueva tasa disponible | La tasa sigue ajustándose mediante los cupones |
Imagina que compras CETES a seis meses y poco después las tasas bajan.
Esa caída no reduce el rendimiento de los CETES que ya contrataste si los conservas hasta su vencimiento. El problema aparecerá cuando llegue el momento de reinvertir: la nueva tasa disponible podría ser menor.
Con BONDES F ocurre algo diferente. Si las condiciones monetarias llevan a una disminución de la TIIE de Fondeo, los siguientes cupones pueden ir reflejando esa caída.
También sucede al revés. Ante un entorno de tasas al alza, BONDES F puede trasladar parte de ese movimiento a los siguientes pagos, mientras que un CETE adquirido anteriormente mantiene las condiciones de su compra.
Consejo Finantres: no intentes adivinar cada movimiento de Banco de México para escoger entre los dos. Para un inversionista normal suele ser más útil decidir primero cuándo necesitará el dinero y qué tipo de flujo prefiere.
Entonces, ¿qué paga más: BONDES F o CETES?
No hay un ganador permanente.
Depende de las tasas disponibles, del plazo, del precio al que compres los BONDES F y de cómo evolucione la TIIE de Fondeo durante tu inversión.
Además, hay una diferencia técnica importante: un BONDE F puede cotizar por debajo, cerca o por encima de su valor nominal. Por eso no basta con comparar el porcentaje del cupón con la tasa anualizada de CETES.
Para hacer una comparación razonable tendrías que mirar, al menos:
- el dinero que vas a invertir;
- el plazo durante el que quieres mantenerlo;
- el precio de compra;
- los intereses que podrías recibir;
- el valor que recuperarías al vencimiento;
- qué harás con los cupones que cobres;
- impuestos e inflación.
Un ejemplo sencillo con $10,000 MXN
Supongamos que tienes $10,000 MXN.
Con CETES puedes elegir un vencimiento que coincida aproximadamente con el momento en que necesitarás el dinero. Sabes desde la compra qué cantidad recibirás al vencimiento.
Con BONDES F, en cambio, puedes recibir pagos de intereses cada 28 días mientras mantienes el instrumento. El importe de los siguientes pagos no tiene por qué ser idéntico, porque la tasa de referencia puede cambiar.
Por eso, una persona que quiere guardar $10,000 MXN durante tres meses para pagar un gasto concreto probablemente tenga menos complicaciones con CETES.
En cambio, alguien con un horizonte más largo que valore recibir flujos periódicos puede encontrar más sentido en BONDES F.
No es una cuestión de cuál “gana”. Es una cuestión de qué estructura encaja mejor con el uso que le vas a dar al dinero.
¿Cuándo conviene más CETES y cuándo BONDES F?
Para hacerlo práctico:
| Lo que buscas | Opción que suele encajar mejor |
|---|---|
| Empezar con algo sencillo | CETES |
| Invertir para una fecha concreta | CETES |
| Saber desde la compra cuánto recibirás al vencimiento | CETES |
| Recibir intereses periódicos | BONDES F |
| Mantener una tasa ligada al mercado | BONDES F |
| Horizonte de varios años | BONDES F puede tener más sentido |
| Liquidez muy frecuente | Comparar también BONDDIA |
| Protegerte específicamente de la inflación | Comparar también UDIBONOS |
CETES puede convenirte más si priorizas simplicidad
Para una persona que empieza, CETES suele ser la opción más fácil de entender.
Eliges un plazo, compras el título y sabes cuánto recibirás al vencimiento. No necesitas seguir cada mes la evolución de una tasa de referencia para comprender qué está pasando con tu inversión.
También puede resultar especialmente útil para metas concretas: un seguro que pagarás en seis meses, unas vacaciones, un enganche o simplemente dinero que sabes que no utilizarás durante un periodo definido.
BONDES F puede convenirte más si quieres una tasa variable
BONDES F tiene más sentido cuando aceptas un horizonte mayor y valoras recibir pagos periódicos.
También puede interesarte si quieres que los intereses se vayan ajustando a las condiciones del mercado en lugar de bloquear el rendimiento de toda la inversión desde el principio.
Eso no significa que sea automáticamente superior cuando las tasas están altas. El precio del bono, los cupones y el tiempo restante hasta el vencimiento también cuentan.
Si prefieres una comparación con deuda gubernamental que paga una tasa fija durante plazos mayores, consulta BONOS M vs CETES.
¿Y si necesito disponer del dinero antes?
Aquí hay que tener cuidado.
Que CETES y BONDES F sean instrumentos gubernamentales no significa que puedas venderlos antes del vencimiento sin importar el precio.
Si necesitas salir anticipadamente, el valor de mercado puede ser distinto del que esperabas. Dependiendo de las condiciones, podrías vender por debajo del precio que pagaste.
Por eso, si sabes que vas a necesitar $50,000 MXN dentro de 90 días, tiene más sentido estructurar la inversión pensando en esa fecha que comprar un instrumento de varios años confiando en venderlo cuando quieras.
Si tu prioridad es disponer del dinero con mucha mayor frecuencia, tiene sentido comparar BONDDIA vs CETES antes de decidir.
Advertencia práctica: el fondo para emergencias no debería depender de que puedas vender un bono en buenas condiciones justo el día en que aparece un imprevisto.
Otros dos factores que no conviene ignorar: inflación e impuestos
Comparar BONDES F y CETES solo por su rendimiento nominal deja fuera una parte importante de la decisión.
La primera es la inflación.
Si una inversión gana 7% y los precios suben 5%, tu mejora real de poder adquisitivo es mucho menor que ese 7% nominal. Si quieres profundizar en este punto, puedes revisar nuestra guía sobre CETES frente a la inflación.
Y si tu prioridad es precisamente proteger el capital frente al aumento de precios durante horizontes largos, también conviene entender las diferencias entre UDIBONOS y CETES.
El segundo factor es fiscal.
Los rendimientos de los instrumentos de deuda tienen implicaciones fiscales y pueden existir retenciones. La cantidad retenida no debe confundirse automáticamente con el impuesto definitivo que te corresponde pagar, ya que depende de tu situación fiscal.
Para este tema es mejor separar la comparación de inversión de la parte tributaria y consultar nuestra guía específica sobre impuestos de CETES en México.
Conclusión: ¿es mejor invertir en BONDES F o CETES?
Para la mayoría de personas que empiezan o tienen una meta de corto plazo, elegiríamos CETES. Son más fáciles de entender, permiten adaptar el vencimiento a una fecha concreta y sabes desde la compra cuál será el resultado bruto si mantienes los títulos hasta vencimiento.
BONDES F puede tener más sentido para quien invierte a mayor plazo, quiere recibir intereses periódicos y acepta que esos pagos cambien según la evolución de las tasas.
La decisión, por tanto, no debería ser “¿cuál paga más?”, sino:
¿quieres fijar las condiciones de una inversión durante un plazo concreto o prefieres que los intereses se vayan ajustando al mercado?
Si buscas lo primero, CETES suele encajar mejor. Si buscas lo segundo, BONDES F merece la comparación.











